lunes, 18 de abril de 2011

De una canción de amor a una marcha fúnebre

Soy triste por naturaleza; somos efímeros,
el resto es inerte.
Me alegro de verte.
Aunque nunca fui un buen amante,

siempre quise lo que hice e hice lo que quise,
así que me doy por satisfecho.
Si bien es profundo,
confío en que se me pase este dolor de pecho,

en que me mires con otros ojos
sin daño ni dolor, sin frío ni calor.
Solo con amor y compasión
porque con pasión escribí esta canción,

una noche soleada, una mañana oscura.
Traté de salir pero me oprimió la atadura,
dame todo lo que tengas y cuando esté solo...
quiero que vengas.

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