sábado, 23 de febrero de 2013

Cuando conocí al niño soldado

A Toni, lo siento.

Cuando conocí al niño soldado
me dijo que estaba enfermo
y le di de lado.

Cuando conocí al niño ocaso
su sonrisa iluminaba los yermos
y no le hice caso.

Cuando conocí al niño pálido
me dijo que iba a morir;
tras mis manos, desierto árido.

Cuando conocí al niño soldado
yo a llorar, él a reír;
soñando con playas y mares salados.

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